Las tres más altas expresiones que nos definen como humanos
¿Cuáles las más altas manifestaciones que poseemos y nos diferencian de animales tan parecidos como los primates y de otras bestias disfrazadas de personas?
Enciendes el televisor y el informativo te devuelve imágenes de personas que difícilmente encajan con congéneres tuyos. En cambio, su parecido es asombroso con las bestias.
Apagas la pantalla y abres el periódico. En este caso, El Mundo, donde nos encontramos con una entrevista al escritor Francisco Ferrer. Nos quedamos dándole vueltas a una pregunta del periodista y su respuesta. Las extractamos:
Pregunta: ¿A qué animal nos parecemos más y a cuáles deberíamos imitar?
Respuesta: Nos parecemos a los primates, por proximidad taxonómica, pero no creo que sea buena idea tratar de imitarlos, ni a ellos ni a ningún animal; probemos a imitar a científicos y filósofos.
Cierras el periódico y te pones a pensar. En concreto, a darle vueltas a qué nos diferencia como seres humanos. Lógicamente, en este punto elimina de la ecuación a Trump, Netanyahu, Putin y Kim Jong-un, entre otros, que no pertenecen a esta misma raza, o quizás sí, pero en su evolución neardental.
Considero que hay tres altas manifestaciones del ser humano, tres expresiones que nos elevan.
La literatura
Los libros son puertas activadoras del cerebro. La lectura te dota de profundidad, algo más necesario que nunca en esta época de la dictadura del clic y el titular sin desarrollo ni argumentación ninguna. Y lo que consiguen las letras en tu mente, ese viaje a través de las páginas que rompe las barreras físicas y te hace soñar con otros mundos y personajes, es imbatible.
El arte
Sensibilidad es la palabra que siempre acude a mi boca cuando menciono el arte. A este autor le encantaría conocer mejor las claves y la interpretación artística, defectuosa en su caso por sus limitaciones en muchas áreas, pero su disfrute también surge espontáneo y está al alcance de casi todos… Hay obras que te tocan. Te sitúas delante de un cuadro, por ejemplo, lo ves y te das cuenta de que poco a poco lo dejas de ver y comienzas a mirarlo, a traspasar el marco. A admirarlo.
La música
Te entra por el oído, pero es capaz de desatar sentimientos por todos los poros de tu piel. La composición de una pieza y su interpretación posterior conllevan la extracción de las más altas cualidades que poseemos dentro. La música es quizás la herramienta que más se acerca a tocar el alma.
El thriller que he escrito y que verá la luz el 6 de mayo se titula Acordes para un crimen. La música tiene un papel reservado en esta novela negra. Estoy deseando que la leas. Eso sí, el libro no pretende acercarse a esos máximos de altas manifestaciones que hemos expuesto en este artículo. Se aproxima más a un puro objetivo de entretenimiento. Pero, oye, leer aunque solo sea para entretenerte, pasar un buen rato y vivir con tu mente otras historias, pues ni tan mal, ¿no?
Pda: Y no te pierdas el podcast CRIMEN Y NOVELA NEGRA (en Spotify, Youtube, Apple Podcast , Ivoox o en tu plataforma favorita).



